Las múltiples familias de hoy: bienestar y sufrimiento de los niños

Las múltiples familias de hoy: bienestar y sufrimiento de los niños

¿Qué nos revelan los niños? Sencillamente todo, todo lo que se cuece en los mundos visibles e invisibles, ellos son un puro inconsciente andante, y todo niño como miembro y parte de su sistema -que es un organismo vivo- entra en contacto con los ritmos de ese sistema, con sus equilibrios y desequilibrios y hace su juego para compensar y bailar al compás de lo que necesita su sistema familiar.

Partimos de la hipótesis, que en muchos casos los síntomas que manifiestan los niños y adolescentes, están expresando un desorden o lealtad con su sistema. Por supuesto su actuación es inconsciente y obedece a un campo de información con el que el niño se ha encontrado, y por tanto poder mirar esto y ordenarlo, abre la puerta de nuevo al aprendizaje y a la vida y aporta bienestar a todos, para que cada uno ocupe su lugar y esté un poco más libre para hacer lo que le toca hacer, ya sea en el rol como padres, madres u otras personas que sostienen y cuidan de las nuevas generaciones.

“Los niños y niñas de hoy y de siempre, son auténticos sabios y aliados del espíritu. Aprender a leer y escuchar sus síntomas, nos trae regalos inusitados, mensajes cifrados, cargados de sentidos y significados”.

Contextos del siglo XXI

Hoy existe una gran diversidad de modelos y formatos familiares, quizás nunca habíamos asistido a tantas formas de vida diversas además de las que esta posibilitando la tecnología y la ciencia, inseminaciones, úteros de alquiler. Adopciones, niños de acogida, procedencias culturales muy distintas, familias múltiples, hijos de parejas anteriores.

Separaciones y divorcios

Este es uno de los grandes temas que deben atravesar muchos niños-as de hoy, mis padres se separan, mama tiene otro novio, y el novio tiene una hija,  ¿es mi hermana? ¿Cómo la tengo que tratar, y al novio?

Delante de ellos no me atrevo a hablar de mi padre, mama está embarazada de este novio nuevo, y ¿yo que pinto aquí? ¿Molesto? Yo quiero mi familia de antes.

Son muchos los niños que viven situaciones parecidas y necesitan que los adultos les hablen claro y estén en orden para no generar  sufrimientos innecesarios.

¿Qué suele pasar en las parejas que se separan?

A menudo están muy enfadados, frustrados porque la relación no salió bien o como esperaban, se quedan mirando sus sueños malogrados o lamiendo sus heridas y con sentimientos muy negativos hacia la otra persona, culpabilizándola etc. Pocos todavía hacen una separación amistosa dónde pueden reconocer lo que SI les salió bien, lo que compartieron y en ese mirar los éxitos estarían los Hijos como su milagro y que fue algo grande lo que sucedió entre ellos, aunque la relación de pareja no fuera lo esperado, es decir son los padres que pueden rescatar la PARENTALIDAD por encima de todo, más allá de sus diferencias hombre, mujer, algo mayor les unirá para siempre. Entonces ese hijo o hijos pueden sentir que son un buen fruto de algo que fue grande y sobre todo,  pueden abrir el corazón a ambos padres.

Cuando esto no acontece pueden suceder varias cosas:

Uno de ellos se agarra al hijo-a como compensación de la pareja,  generará una simbiosis patológica, y una asfixia, el niño no puede crecer o se hará un tirano, ya que se le concedió un lugar demasiado grande o se proyectan en el hijo los sentimientos hacia el padre o la madre,” eres como tu padre “, entonces el hijo es satán.

Otra posibilidad es poner al hijo-a/s en el lugar de juez, ¿tu a quien les das la razón?

Otro papel es el de mediador: “dile a tu madre tal cosa y ellos ni hablan”

Todas estas situaciones y delegaciones generan en los niños graves sufrimientos, desconcierto, confusión y a menudo detiene su maduración emocional.

En otros casos son los niños quienes están muy enfadados y rechazan estos cambios familiares. Pero si los padres muestran emocionalidad saludable, a los hijos les es mas fácil procesar la separación, su plasticidad neurológica les permite adaptarse muy rápido a los cambios.

En resumen, un niño para crecer bien necesita:

-Poder amar a ambos padres

-Que los padres estén en el lugar de padres

-Sentir dignas sus raíces

-Estar en el lugar del hijo-a.

 

Por Mercè Traveset

Directora de la formación en Infancia y familia y Pedagogía Sistémica en el Institut Gestalt.

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