Nosotros resolvemos nuestras cosas

Nosotros resolvemos nuestras cosas

De la misma manera que es bueno y necesario que las criaturas aprendan a resolver sus cosas, también lo es que los padres y madres resolvamos las nuestras. Podemos explicar a nuestros hijos algunos de nuestros problemas, sobre todo los que son visibles y evidentes o que se pueden intuir aunque no hablamos. No hacer mención por no preocuparlos puede ser peor. Pueden dejar ir la imaginación y pintarse las cosas peores de lo que son, o sentir que no cuentan suficiente, o acostumbrarse a vivir de espaldas a las dificultades. Pero hacerlos totalmente partícipes de nuestros traspiés y contratiempos también puede ser contraproducente. Y más aún si los situamos en una posición de confidentes, consejeros o consoladores, que no  les pertenece en absoluto.

Las criaturas son criaturas y tienen que hacer las cosas que son propias de las criaturas. Hacer de apoyo de los adultos no es tarea suya.

Es cosa de los padres.

Es trabajo nuestro darnos ánimo y darlo a nuestros hijos. Y si en algún momento no podemos a hacerlo con la fortaleza y la serenidad que haría falta, incurrimos en un desorden si pretendemos que sean las criaturas las que nos ayuden a rehacernos.

El amor y la generosidad de los niños es tan grande que, aunque no lo pretendamos ni lo pedimos, están dispuestos a hacer lo que haga falta por nosotros.

Esto puede hacer que, en algún momento de debilidad, los carguemos con más peso del que su corazón y su mente pueden tolerar.

Estos despropósitos les provocan un gran sufrimiento. Es saludable y educativo que reconozcamos abiertamente determinadas dificultades.
Pero hagámoslo sin recrearnos en ella, sin victimismo ni dramatismo. Y, sobre todo, les digamos que estén tranquilos, que nosotros nos haremos cargo de nuestras cosas y que, aunque nos cueste un poco, haremos lo que podremos para resolverlas.

 

Por Eva Bach.

Pedagoga, maestra y escritora. Especialista en educación emocional.

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Artículo publicado el 23 de julio de 2011 en el Diario ARA, dentro del Suplemento "Criatures" de los sábados, en el espacio "Flors de Bach". Traducido del catalán.